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21
May

Autocomplacencia

-Se podía haber hecho. Dios me mantuvo con vida para traerla a ella al mundo, ¿verdad que sí?

-¡Vamos!, ¡espabila!- creí escuchar. ¡Oh Dios mío!, ¡qué pena!

-Tiene buenos pulmones- me dijeron cuando estábamos conociéndonos todos, y eso que no estaba para bromas. –Tú de eso no te acuerdas mi vida… Chisss. ¿De ella sí verdad?, ¡qué pena chiqui!

Nunca debimos mezclarlo todo, se le notó algo patoso por mucha experiencia que tuviera. Sólo se había tomado un café esa mañana, ¡tan médico como era!; me lo dijo su enfermera. No sé por qué fui allí.

¡Joder! ¡Sólo quería ayudar! -¡Quédate ahí!- le dije. –No te acerques. ¡No! No. Me falta una.

-Es hora de volver a casa- contestó muy suyo. –Estas cosas son así mí vida, juntos lo superaremos- insistió tu padre. –No había tiempo- se descargó.

-Tiempo, tiempo. Tiempo el que tú y yo tenemos mi vida.

-…Chisss…eh… loa, loa, loa mi vida. Duérmete chiquitilla. Duérmete.

…Chiquitita dime por qué… Chiquitita tarara… rara… rara… A ti no te extrañaré.

18
May

Nuevas tierras

Todo presunto: despoblación; cercas vacías; relaciones de cariño; vernos; abrazarnos; gritos; discursos; baladas… ¡y bueno!, no tenemos otra posibilidad. Es el minuto a minuto de los afanes por normalizarlo todo. ¡En fin!, otra sociedad de delitos penados por los que pueden hacerlo, con olores de todo tipo, reveses y… ¡ahhhh! haría lo que fuera por recuperar ese minuto.

Ufff, vine caminando sola. Supuse que ya estaba. A las seis de la mañana asesiné todo lo que había en el jardín. ¡Maldita sea!, ni había búfalos, ni lobos; ni comida. Cogí todo, tenía hambre… hasta que fue sufiente y me llené.

Él sabe donde guardo mi medicina… Lo hacía bien, casi como lo hacía mi madre. Y no me pedía que le diera las gracias. Ellas tampoco; nunca le juzgué por lo que hizo. Tampoco quise saber la cruda verdad. Es lo mejor que conseguimos: no hacernos preguntas. Un -¿cómo estas?- y se metió en mi vida. Sólo hizo eso, liberarme, sacarme… Incluso le afeité aquellas mañanas antes de que creyese que le tocó la peor parte… Yo también las echo de menos. Estoy hecha un lío. -¿Tú qué harías?, ¿con qué pruebo?- le preguntaría. Eran buenas chicas, y los buenos chicos no lo son por casualidad. Es la realidad… ¿Qué más podrías enseñarles?, ¿sabrán lo suficiente?, ¿seguirán siendo unas niñas? Tal vez mañana… Sí, una acampada es una buena idea. Hoy están de acampada, les encantará saberlo a sus compañeras, se lo diré a la profesora. Sí… Tendré cuidado al dar marcha atrás. 

Ohhh, están guapísimas. Las echo mucho de menos. Deben estar contentas viviendo con su abuelo… ¡Dios! ¡Dios! ¡Dios!… ¡Hasta las flores se me vencen! Sólo sirvo para estar de visita y llenarme de extrañezas.

13
May

Mano tendida

Mano tendida

11
May

El concepto tribu

Van a pinchar seguro. Y han vivido con tanta intensidad, que hasta el día de mi boda, que me casaba, ese mismo día me dije –por encima de todo me caso-… y pincharon también… aunque levanté un cortafuegos de identidad corporativa… por no descubrir antes lo que al final se vigila tanto en estos trabajos de la morgue. ¡Joder!, ¡telita eh! ¡Que he sido tu mejor compañera!, ¡córtate que no soy una extraña!

9
May

A vueltas con…

A vueltas con...

7
May

Encontrarás la manera

Encontrarás la manera

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