Sinopsis de la colección

En los días buenos te sientes de todas partes y en los malos de ninguna.

Normalmente se obvia lo común, y cuando se cuenta -sin o con tabúes- a veces no es creíble; las fronteras no son las cicatrices sino los pensamientos, que, junto con las historias, conforman la identidad. 

Es una narración que se compone de sucesos e ideas que se consideran relevantes, la cual se organiza a modo de una colección –PEBELTOR– que se nutre de diferentes textos. Las normas son las mismas para toda la obra, franqueza y emociones, o mejor dicho, un autorretrato salvaje.

La sólida evidencia de riqueza lo precisa. Regenerar el destino es otro placer añadido. La Tierra como tal no debería alimentar a miles de personas: poderosos sin ruido, y personas de la más tosca ignorancia. Mortífera mezcla de arrogancia, autosuficiencia y pusilanimidad. Son palideces que ambicionan, ingredientes y secretos. 

Con todo lo anterior, lo que se  busca es darle credibilidad, sentido y sentimentalismo a toda esa mezcla de realidades y ficciones que convergen en un mundo paralelo de extrañezas que no son tales, las cuales resultan atrayentes. La realidad no se cambia, no se escoge, es la que es y así se cuenta, sin guardianes de promesas, con los fallos y con todo un mundo de secretos al descubierto. Y sí, se puede virar a géneros y temáticas diversas. 

No hay que avergonzarse por ganarse la vida. El orden subyacente del mundo era y es ese: el hecho de que no haya límites. Aunque para el autor, de poder, ni una buena acción quedaría sin castigo. Como todo buen artista, debe ver lo que hay bajo la superficie, y la vida salvaje en todo su esplendor, así como la lucha por la supervivencia. Es el hijo de perra que básicamente mantiene a las tropas concentradas en el objetivo, cumpliendo, y entregando el mensaje más duro si fuera preciso; también es el que se encarga de hacer un seguimiento de los asuntos: cuenta la verdad, por desagradable que sea (cuenta la verdad al poder). 

Conforme se avanza, los personajes y lugares se  suceden; los hay que perviven más que otros, pero en definitiva, todos giran en torno al firmamento del autor, asaltando todo tipo de sentimientos y realidades sin llegar a caer en la locura, ¿o quizás sí?, combinándose con líneas argumentales muy necesarias para no desmerecer el escenario real donde todo tiene lugar.

Es su licencia para seguir viviendo y soñando como nexo al mundo, y ese perfil que lo diferencia, por cercano, sobrevolando las extrañezas. Hay quienes participan a lo largo de la obra teniendo cierta presencia y quienes desaparecen tras haber sido tratados; como es de ley, se tergiversan para proteger la identidad de los mismos, así como para fundamentar su personalidad de cara a cada obra o lo que se atisbe de cada texto.

Pero él siempre está, el autor, soñador como pocos y observador como el que más; es alguien que vive y sabe hacer pausas con su propio silencio.

Fue un veintinueve de octubre de dos mil once cuando el autor dejó de borrar sus escritos y de mirar a otro lado, acercándose a lo común.

A lo largo de los días tiene lugar una evolución, fruto de las singularidades de los protagonistas y de sus cotidianas y peculiares relaciones, que plasma. El hecho diferencial es la sinceridad con la que se tratan todos los temas que acontecen, la cual puede resultar dañina, fría o emotiva… Amor, odio, realismo, sueños, viajes, naturaleza, deporte, historia, política, economías; todo se da cita y de todo se reflexiona en el trascurso de los días. De ahí en adelante sucede y se relata todo, lo cual no impide al autor retrotraerse a otros tiempos para contar hechos pasados.

Es contemporánea, sí, su obra es una narrativa actual con tintes intemporales. Dotada de una permanente introspección y asimilación de acontecimientos mundanos, y esas locuras que de vez en cuando se entrecruzan en la pobreza de las mentes.

El compendio introduce de menos a más a cualquiera que se precie en la cotidianidad de otra persona, dejándose imbuir por otro parecer para mostrar su pasado, sus ideales, sus hábitos, sus animadversiones e inquietudes. Se hacen menciones a citas literarias o hechos históricos que dan pie a reflexiones, sin dejar a un lado la descripción o la crítica social. Silencios fuertes. 

Se trabaja una autobiografía, con pinceladas de ficción, y una tesis argumental que aborda el sentimentalismo mágico desde lo más profundo del ser: es realismo sin más, abordando la soledad humana desde todos sus órdenes, un tema que nunca deja de ser actual, así como las relaciones personales: familia, conocidos, idilios, sexo, trabajo, etc. Haciendo hincapié en los sentimientos y en los proyectos.

Se abre el desván de la imaginación, por supuesto, con un sinfín de lapsus más que reales y muchas historias por descubrir. Es un testimonio directo, donde se acceden a todos los contenidos, sin manipulaciones y sin más límites que la verdad y lo que la vergüenza vaya permitiendo hacer junto con los medios económicos. El autor no se olvida de la raíz común, ni de las tribus; escucha, y al tiempo puede ser su último cartel de feria.

En resumen: como en París, muy bien no es suficiente. 

En el día a día. Se trata de un ciudadano que a su modo va viajando por donde quiera, aunque no todo son idas y venidas.

Pero quizás lo más importante es que sabe escuchar llover.

Y sí, sin lugar a dudas el compromiso no es un delito: hace y se consume. 

Empezó por esa necesidad que uno no se explica, la cual se ha ido convirtiendo en algo más, llegando a concentrar la práctica totalidad de las vivencias y pensamientos, que correlaciona como autor, relatando sus devaneos e interacciones sociales más allá de lo aparentemente perceptible.

Lo que se cuenta puede resultar común o distinto, crítico o socialmente aceptable; en cualquier caso, no deja indiferente a nadie, precisamente ésa y no otra es la verdadera clave de la/s historia/s: escribir porque le da la gana, sin deberle nada a nadie, y además, sin haber pasado por una academia de escritores.

No es lo mismo estar solo que estar sin uno mismo, y con las heridas abiertas.

Para crecer. Lo mismo es verdad que la sociedad tiene miedo a crear hombres sensibles, y que las esclavas paren esclavas, o que el hambre es hambre.

Y para adentrarse en la vida de otras personas sin condicionantes de ningún tipo, siendo uno mismo en esta sociedad que nos dicta lo que se debe y no se debe hacer. Haciéndose partícipe de la coyuntura social en todos sus órdenes, así como de hechos relevantes de muy diversos ámbitos e incluso de otros tiempos, adentrándose en todo aquello que capta su especial atención, sabiendo que la urgencia no la marcan los astros, sino lo real y lo imposible, junto con la esperanza y el pesimismo, la riqueza y la pobreza, etc.

A veces un abrazo es la palabra exacta, y esas decisiones agónicas que tanto cuesta tomar.

Generalmente es una escritura en prosa, la cual comienza a modo de diario, pero varía tras los primeros libros. Posteriormente se dan cita relatos varios, incorporados a esas sesiones, para finalmente ir elaborando genuinas novelas sin salirse de las premisas del autor.

El éxito es la verdad delicada, e ir interactuando con esas necesidades que indudablemente complementan al autor. La poesía tiene cabida a partir del séptimo volumen, siendo muy necesaria en adelante. Se narra lo que se vive, se piensa o se sueña, ésa es la doctrina. Y todo ello, en contextos muy diversos, pero con un mismo trasfondo de realidad como activo circulante. No hay maniquíes, hay personas, sin el menor atisbo de dudas.

Más nada, nada, nada resulta fácil. Y es constante.  

La concepción inicial se circunscribía a un mero diario que se cerraría año tras año desde su inicio, por ello, en los primeros volúmenes los capítulos carecen de título, y en toda esa prosa se detalla como denominador común una fecha (día, mes y año), la cual indica el inicio de la sesión. 

Pero la naturaleza eleva al narrador a hacer algo más, y envuelve pensamientos respetando lo anterior, con otro encuadre. No obstante, en esos tres primeros volúmenes hay otra peculiaridad, y es que los relatos se insertan en el día a día, tal que fueran pasos perdidos sosteniendo esa citación sin diluir la identidad, cuales deseos o sueños que sin tratamiento alguno se muestran para atemperar o helar la sangre, coleccionando andanzas transversalmente.

Los géneros literarios marcan sus distancias, pero las obras se complementan: relatos, novelas y poesía.

Aquí se les muestra una estructura de la obra PEBELTOR

NOVELAS:

  • “El libro de un cualquiera” -público adulto-
    • Primera parte: La verdad delicada
    • Segunda parte: Y siguen las palabras
  • “Me columpio en el vacío” -público adulto-
    • Primera parte: Tonto por vivir
    • Segunda parte: En las nubes
  • “A las luces de abril” -público adulto-
    • Primera parte: Un buzón plateado
    • Segunda parte: ¿Por qué todo tiene un ayer?
  • “El chándal de la jubilación” -público adulto-
  • “Desconfianza racional” -público adulto-
  • “Zanahorias para todos” -público adulto-
    • Primera parte
    • Segunda parte
  • “Un desperdicio de virtudes” -público adulto-
  • “Siempre hay algo que decir” -público adulto-
    • Primera parte
    • Segunda parte
  • “Buscadores de señales” -público adulto-
  • “Viento sobre el mar” -público adulto-
  • “El fin de la infancia” -público adulto-
  • “Dinero y mujeres”-público adulto-
  • “Billete de ida” -público adulto-
  • “Flores de plástico” -público adulto-
  • “Las lágrimas de tu payaso” -público adulto-
  • “Un cuadro en blanco” -público adulto-
  • “El día que llovió hacia arriba” -público juvenil-
  • “La frágil moral” -público adulto- 
  • “China y su entorno” -público adulto-
  • “Mary McCarthy” -público adulto-
  • “La importancia de verse” -público adulto-
  • “Gay y Discapacitado” -público adulto-

RELATOS:

  • “Es lenguaje del pasado” -público adulto-
  • “No tiene ningún sentido” -público adulto-
    • (I) A todas luces, el amor hace daño
    • (II) Virgencita, el libro de los esclavos
  • “Fugitivos” -público adulto-
    • (I) Anhelo, mísera depresión
    • (II) Un paso adelante, pasando a mayores
    • (III) Recreaciones, a ciegas
    • (IV) Maniobras, sin pelotas 
  • “La Francotiradora de la tía” -público adulto, lleva ilustraciones; no obstante, dada su orientación es apta para todos los públicos-
  • “Deseos humanos” -público adulto-
  • “Grecas y Lunares” -público infantil, lleva ilustraciones-

POESÍAS: 

  • “Anhelo, más allá del mar” -público adulto, lleva ilustraciones- (en curso)

 

En resumen, letras que suman párrafos creando sinergias con varios estilos literarios, siendo cosmopolita desde lo pequeñito y singular, abordando todas las simbologías y las declaraciones de principios, donde cada obra -en sí misma- aborda un tema principal que perdura con todos sus elementos, trasladándonos a todos los momentos y relaciones de su tiempo.

Que estar dispuesto a hacerlo es distinto a estar preparado, porque uno es feliz hasta que deja de serlo. Ese es el trabajo más duro y con mayor presión que se puede tener; lo demás, es como intentar atrapar el humo con las manos, susurrar al oído a quien no quiero escuchar, o triunfar sin reconocer que siempre se recibe ayuda. 

Lo que se pretende es darle un contenido propio y diferente a todas esas vivencias que el autor experimenta a lo largo de sus años. La obra es inédita, personal, directa e intemporal, a pesar de tratar temas de muy actualidad, pero que a lo largo de las diferentes civilizaciones siempre han sido recurrentes, como las relaciones de todo tipo, así como las visiones sociales acerca de la coyuntura social, ya fuera política, económica o de otra índole. No obstante, siendo publicada en tiempos presentes, la notoriedad del pasado no se obvia. Y es extrapolable a todos los núcleos de población en los diferentes territorios, dado que las casuísticas pueden concurrir en cualquier parte y a todos por igual. Se escribe como se piensa, donde nunca es suficiente, y siempre hay algo nuevo que contar.

Todas las divergencias posibles, ya sean plausibles o extremadamente críticas, hacen que la obra pueda interesar a un público muy heterogéneo. Las temáticas y los lugares varían. Y sobremanera pueden afectar a diversos colectivos afines o no. No hace falta tener estudios, conciencia o inquietudes para comprender la obra, únicamente sentir curiosidad y dejarse llevar.

Las primeras obras (El libro de un cualquiera, Me columpio en el vacío, A las luces de abril) al no ser novelas al uso y ser de tipo narrativo, hay quien podría englobarlas como un relato largo o un diario novelado. Y eso es un error, porque las mismas puede adentrarse en la biblioteca de lectores varios, que tan pronto quieren algo de historia, de ficción o de análisis, como de elucubraciones varias. Al albor de su práctica como escritor, efectivamente mejora su praxis, logrando dinamizar sus párrafos de mejor modo.

¿Comparable?, claro que pudiera ser, de tantos escritores -y buenos- que los hay. Ahora bien, no se puede llegar a ser tan pretencioso y maleducado como para citar a unos sí y a otros no. El mismo, se ofrece para explicar sus referencias según qué libro, cara a cara, ya sea con el lector o la prensa. Su pensamiento suele ser menos noble que el acto simple.   

Genéricamente se podría encasillar cualquiera de sus textos si nos lo proponemos, pero ninguna mente piensa del mismo modo, ni traduce la realidad de la misma manera. Conforme el autor pergeña nuevas obras se va alimentando de otros muchos escritores, sean contemporáneos o clásicos, procurando trabajar en ámbitos muy diversos, para ir poniéndose a prueba, y por la necesidad intrínseca de escribir, no solo como oficio.

Sobrevaloradas o no, las andanzas forman parte del realismo existencial de principio a fin. Si bien, hay una notable evolución en la manera de escribir, motivado por un proceso formal en dónde no se deja a un lado la base normativa que él mismo se autoimpuso: plasmar todo lo que se le pasase por la cabeza, no solo con sentido y sensibilidad sino también con dignidad y orgullo, aunque pudiera parecer una locura o una banalidad. Ese viaje al interior de quien se muestra desnudo, en todos los aspectos, son huellas de un universo tan visible que el autor muestra conectando con sus días toda perturbación y/o sueño. Pudiendo ser quien quisiera, elije ser él mismo, habitando su hogar con veneno puro, pasión y constancia, escribiendo hasta sus silencios, porque en ese puzle con el que amasa su vida siempre hay alguien observando, no solo él. Curiosidades de sentimientos sobrevenidos que le hacen abordar géneros, temáticas y públicos muy dispares, no destacando salvo por pensar como los demás y contarlo tal y como sucede, más ese condimento tan suyo, de autor: sin tabúes, sin prejuicios, sin limitaciones. Básicamente, la Colección es una suma por real y sentida.

En esta obra (Colección) no se juega a la falsa ingenuidad, el panorama no es de impostura. La emboscada ya viene dada por el mero hecho de vivir trabajándose las preguntas y las respuestas sobre las grandes cuestiones de la vida, en el diario de su propia pasión.

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